Desde un punto de vista tributario ¿Esta condicionada la deducibilidad de la depreciación por su contabilización?

CPC Dionicio Canahua

El articulo 22 del Reglamento de la Ley del Impuesto a la Renta en su inciso b) señala lo siguiente:

La depreciación aceptada tributariamente será aquella que se encuentre contabilizada dentro del ejercicio gravable en los libros y registros contables, siempre que no exceda el porcentaje maximo establecido en la presente tabla, sin tener en cuenta el metodo de depreciación aplicado por el contribuyente.

Este párrafo siempre ha generado varias interpretaciones y dificultando en algunos casos la aplicación de la Norma Internacional del Impuesto a la Renta, al respecto consideremos los siguiente:

1) Debo contabilizar de acuerdo a los limites máximos señalados en el articulo 22.- De optar por esta posición consideramos que la depreciación sera registrada de acuerdo a normas tributarias, en caso de no realizarla de esta forma no seria deducible. Se considera como una opción adicional que la depreciación contable se registre en cuentas de orden para efectos de control.

Esta posición “muy pegada a la letra” restringe en la práctica la aplicación de la NIC 12, al no permitir el reconocimiento de una diferencia temporal, porque la contabilización se efectúa bajo influencia de normas tributarias.

2) Debo contabilizar de acuerdo a normas contables y aplico la NIC 12.-

En esta segunda posición consideramos el registro de la depreciación bajo normas contables y en caso de existir una diferencia con la norma tributaria la reconocemos como una diferencia temporal. Con el transcurrir del tiempo la SUNAT en sus cartillas del Impuesto a la Renta consideran esta posición. Por ejemplo en la pagina 38 de la cartilla de Instrucciones del PDT 668 podemos observar lo siguiente:

Algunos puntos a considerar

1) La posición sobre el termino “contabilización” que condiciona la deducibilidad con el transcurrir del tiempo se ha flexibilizado, como podemos observar la administración tributaria considera la posibilidad de una depreciación financiera (contable) y una tributaria.

2) El hecho de contabilizar con tasas diferentes a las normas tributarias es una consecuencia de lo “formal antes de lo sustancial”, dicha situación en ningún momento busca generar “deducciones indebidas” porque al momento de liquidar el Impuesto a la Renta se efectúan los reparos correspondientes en la conciliación tributaria.

3) Al momento de aplicar el párrafo comentado en el presente post, debemos considerar una interpretación flexible, situación que también la considera la Administración Tributaria. Recordemos que la contabilización de las transacciones es bajo las NIIFS y la liquidación del Impuesto a la Renta bajo normas tributarias.