Una mujer batalla: Carmen

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum: Capacitación Empresarial

Hace tiempo atrás, leí el libro: “Mujeres Batalla” de Antonio Ojeda. Es un libro interesante que nos presenta 30 casos de emprendedoras y empresarias peruanas. Una vez me contrataron para dar una capacitación a un grupo de mujeres, para motivarlas a poner un negocio, pues este libro me enseño mucho y les transmití varias experiencias a este grupo de mujeres.

Ahora les voy a contra el caso de Carmen. Su mamá y su papá se dedicaban siempre al comercio de papas. Al llegar a los 16 años, su mamá fallece. Al pasar este triste momento, ella toma la batuta de sus hermanos. Un hombre y dos mujeres.

Ella la acompañaba a su mamá a diferentes lugares, para comparar papas al por mayor, se conoce todos los lugares, se asombran al ver a una niña, haciendo cosas de grande. Al morir su mamá, ella comienza a viajar sola y “tomar las riendas del negocio”.

Con mucho esfuerzo y trabajo, compro el puesto en que trabajaba su mamá, un puesto doble. Me cuenta que lo compro, siempre que esta ahí, la tiene muy presente. Se acuerdan como sufrían para pagar el alquiler. Como se levantaban a las 3 a.m., para salir al mercado y trabajar hasta cerca de las 3 p.m., un duro trabajo de casi cerca 12 horas.

Pasa el tiempo y hay la posibilidad de comprar un nuevo puesto, se arma de valor, pide un préstamo fuerte y lo logra comprar. Ella no termina el colegio, para dedicarse a “tiempo al comercio de papas”, a sus hermanaos los obliga a ir al colegio, para que mas tarde vayan a la universidad. Hay una situación que me llama mucho la atención, al ser ella la “nueva mamá”, sus hermanitos le piden propinas, permisos, etc.

Al rol de empresaria, se le suma el ser la “nueva mamá”. Su hermano mayor, es “algo flojo”, no le gusta ir al colegio. Sus hermanitas van al colegio. A la hora de las reuniones ella va, firma las libretas, los matricula y paga las cuotas de la Apafa. Es una “mamá muy joven”.

Si hay algo que si le interesa comprar es una pequeña camioneta, para que la ayude a movilizarse y sobre todo que la ayude con el traslado de sus papas. Se hizo un nuevo préstamo y ya compraron una camioneta de segunda, pero que les ha ayudado mucho con el trabajo.

En la actualidad ella cuenta con 22 años, pero parece que tiene mucho más. Tantas responsabilidades a tan corta edad, la han hecho una mujer de mucha “lucha y empuje”.

Para mi no queda de otras, es una: “Mujer batalla”.