Las nuevas empresas y los socios

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum: Capacitación Empresarial

Hace unos días estuve en una charla empresarial, un profesor nos contó una historia que se las quiero transmitir: Había un par de muchachos, uno que “era bueno, trabajador y responsable”, el otro que tenía una fama de “ser un vago”. Pues ambos deciden emprender un negocio de poner un restaurante. La mamá del “muchacho responsable” le comento a este profesor acerca de este tema y le dice que por favor haga que desista de esta nueva asociación empresarial. Pues almuerza con ellos, el ya iba predispuesto y con una mala voluntad al “chico vago”. Pero se dio con la grata sorpresa que aquel que lo tildaban de “mala persona” era quien le daba ánimo y ganas ponía en la nueva sociedad, hasta el día de hoy, el negocio pego con la gente y creció. Hasta el día de hoy siguen siendo socios.

Les cuento el caso de Carlos y Pedro, ambos deciden formar una empresa, destaco en ambos sus “ganas de ser empresarios”, desde que converse con ellos me di cuenta que no les iba a ir bien, por esto: Pedro siempre hablaba de ganar mas que los demás, que su trabajo era mas importante, que el trabajo en varias empresas de envergadura, etc.; pero a Carlos siempre lo vi con un buen semblante, serio y responsable y sobre todo “ganas de querer hacer las cosas bien”.

Pues se crea la empresa, todo esta bien, hasta que llega el momento de cobrar los cheques, Carlos siempre esta ahí y es preocupado en cuanto a las cosas en cuanto la empresa, “el problemático” bien gracias. Solo le gusta que le paguen y no hace nada de nada. Llegan al extremo de no ponerse de acuerdo hasta en que banco abrir una cuenta para la empresa. La sociedad esta casi desecha, deciden terminar el trabajo y poner fin a su sociedad.

Ayer me debía reunir con un “nuevo emprendedor”, pues grande fue mi sorpresa que llego con su esposa. Nos pusimos hablar en cuanto a lo de la empresa, llego el momento de hablar de los socios, al tocar este tema el dijo que el, su hermano y su papa serian los socios, en ese momento su esposa dio un no rotundo, el negocio lo pones tu solo, hubo “un cortocircuito” entre la pareja.

La señora muy “franca y sincera” me pregunto que pensaba yo acerca de las sociedades y le conté lo que les detalle en el primer párrafo, tal como yo no lo podían creer. A todos los que van abrir una nueva empresa en sociedad, yo los recomiendo lo siguiente:

– No hay sociedad buena y o mala, lo que hay son malos socios. Llegando al extremo de que nos vaya mal con los socios, creamos una nueva empresa.
– Debemos conocer a las personas con las que nos debemos asociar (lo que no nos garantiza el éxito), pero es un buen inicio.
– No recomiendo asociarnos con la familia, ya que las empresas familiares no prosperan con el tiempo.
– Necesitamos de un socio que nos apoye no siempre con dinero, si no hay socios “que nos apoyan con ánimo en los momentos difíciles”. Estos son difíciles de encontrar.