¿Dónde están los hijos?

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Juan Pablo, es un jubilado del magisterio nacional. Tiene 80 años de edad, los años poco a poco le van pasando factura. Por su avanzada edad, ya no escucha bien y empieza a tener dificultad para caminar. Su esposa falleció 10 años atrás. Él vive en su casa solo. Sus nietos, lo quieren mucho y de cariño le dicen: “Papá Juanpi”.

Él se jubiló como docente, pero por las tardes dictaba clases particulares en su casa. Todo con la finalidad sus tres hijos fueran profesionales. El único día que tenía descanso eran los domingos, el resto de la semana trabajaba “duro y parejo”. El y esposa lograron que los tres sean estudien en la universidad:

Ernesto, es ingeniero de minas; Verónica, es economista y Rosa, es profesora.

De los tres, Ernesto es el que tiene mejor posición económica, trabaja en una mina importante bajo régimen atípico (14 de trabajo, por 7 de descanso). Sus dos hijas, están nombradas en el Estado, ambas trabajan en el sector educación. Ellas trabajan de lunes a viernes.

Yo he sido testigo, de momentos que me han llamado mucha la atención:

– Tiene que ir a la casa de sus hijas, para que ellas llamen a Essalud, para sacar una cita. Pero nunca lo acompañan, siempre va solo.
– Pide favor, a un vecino para que lo acompañe a cobrar su pensión.
– Se acerca a los Voluntarios de Essalud, para que lo ayuden a escuchar su nombre y puedan recoger sus medicamentos.
– Tiene que ir donde los tramitadores, para que le ayuden a hacer su Declaración Jurada de Supervivencia.

Siempre pide que lo ayuden terceros, nunca lo asisten sus hijos. Un día estaba su hermana por la calle y le dice a Rosa, que su pobre padre hace solo sus cosas, que parece un hombre que no tiene familia y está abandonado a su suerte (sic). Se molestó con su sobrina. Rosa, le contesto:

(…) Mi papá es muy jodido, ya no escucha y no nos hace caso. Por eso hemos decido (los 3 hermanos) que el haga por su cuenta sus cosas. Tía te somos muy sinceros, no le tenemos paciencia a mi papá. Nos hace pasar cada vergüenza en la calle y se pelea con la gente. Lo ven y saben que siempre busca problemas, nunca puede estar tranquilo (sic).

¿Tus hermanos no lo pueden acompañar? Ernesto, trabaja en la mina y cuando llega lo único que quiere es descansar y estar con su familia. Verónica, sale tarde del trabajo y los fines de semana estudia su maestría. En mi caso, trabajo todo el día y llego muerta de cansancio a mi casa. No tenemos tiempo para estar con él (sic). Rosa, esa no es excusa para que no lo vean a su papá. Reconozco que tu papá tiene un caracter difícil, pero es su deber asistirlo y ayudarlo; esa es su obligación como sus hijos que son.

¿No tener tiempo, es una excusa para no velar por su padre?.

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