Una sensible pérdida

Talleres con CPC Dionicio Canahua
LUNES 17 Y MARTES 18 DE DICIEMBRE Taller Práctico: ELABORACIÓN DE ESTADOS FINANCIEROS desde EL BALANCE de COMPROBACION (bajo NIIF)
SABADO 15 DE DICIEMBRE Taller Práctico Cierre Contable (con ASIENTOS) y Aplicación de la NIC 12
Informes: eventos@perugestion.org Whatsapp: 958 672 735

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Por mi gusto y afición a la lectura, he tenido la suerte de conocer varias librerías y las personas que son sus dueños y las dirigen. Me conozco a casi todos los muchachos que venden los libros, pero hay una persona con la que hice mucha afinidad y amistad: Lucho.

Un día cualquiera, camine por la calle y vi una librería. Entre y vi los libros que tenían. Siempre la visitaba, conversaba con Lucho y siempre me compraba un libro (esto lo hecho por varios años). ¿Qué hacía que fuera especial?:

– Era una librería familiar. Los dueños eran de una misma familia (padres e hijos).
– No era grande, pero sus títulos eran variados.
– Era atendida correctamente por Lucho.
– Yo le pedí, varios libros. Pasaba un tiempo y me los traía.
– Dentro de la librería, había un lugar destinado únicamente para niños.
– Pero hubo siempre algo que me llamo la atención. Lucho, me conoció como lector y sabía qué tipo de libros me gustaban.

Cada vez que iba, le preguntaba si le había llegado algo nuevo. Del tipo de literatura que te gusta, tengo estos libros, dales una mirada, sé que te van a gustar (sic). Gracias a estos comentarios, he comprado libros geniales y que son de consulta obligada en mi vida diaria. Una vez, gracias a una sugerencia mía, puso en un anaquel todos los libros de literatura empresarial.

Esta librería participaba en todas las feria del libro que se organizaban. Para tan magno evento, traía varios y mejores libros. Que cantidad de libros, autores y editoriales, se juntaban en un espacio tan reducido de la feria. Lucho, fue de los impulsores que se haga todos los años en mi ciudad.

Un día estuve por la calle, pase por el lugar donde sabía estar su local y estaba otro negocio. Esta librería, se ha mudado varias veces, me dije tengo que buscar su nuevo local. Pregunte a varias personas y nadie me daba razón de su nuevo local. Tenía que volver a estar en este lugar (que tantas alegrías me produjo). En su anterior local, ahora hay una tienda de ropa para mujeres, siento nostalgia al no ver esta librería.

Estaba por la calle y me encuentro con Lucho, le pregunte: ¿Dónde etsa la librería? Mis papas y yo, hemos decidido cerrar la librería. Es un negocio que nos gusta bastante, pero vamos a apostar por otros negocios y tal vez en un futuro no muy lejano volvamos a tener nuestra librería. Su respuesta, me dejo bastante triste y afligido.

Debo agradecer a Lucho y a su familia, por el esfuerzo que hicieron por difundir la literatura y sobre todo ser una alternativa cultural en mi ciudad.

¡Gracias, amigos!.

Un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.