Sigo allí. ¿Sera verdad?

Talleres con CPC Dionicio Canahua
25 y 26 de Febrero
Taller Práctico: Elaboración del PDT 708 RENTA ANUAL (Reg. General y Reg. MYPE TRIBUTARIO)

Informes: eventos@perugestion.org Whatsapp: 958 672 735

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Leandro, es un amigo que conocí en un ex trabajo. Yo le defino como un “tipazo”. Una persona que ante todo es un buen compañero y mejor persona. Se los describo:

– Es bastante ocurrente.
– Tiene un millón de amigos.
– Una persona que comparte su experiencia profesional (sin problema alguno).

Yo lo conocí en un MEPECO (trabajamos un tiempo juntos), el postulo a una gran empresa y logro la plaza de Administrador General. Todos nos pusimos muy tristes cuando dejo el trabajo, Alexandra dijo una gran verdad: Se va la alegría de la empresa (sic). Él era mi compañero de trabajo y se sentaba en el escritorio del lado. Siempre que entraba a la oficina, me decía: “Buenos días jefe, su subalterno reportándose ante usted, como todas las mañanas”. Nos hacia reír a todos los que trabajábamos con él.

Su nuevo trabajo, trajo muchas mejoras:

– Un excelente sueldo.
– Se compró una camioneta del año.
– Tarjeta de crédito exclusiva.

Pensé que su nuevo trabajo, lo había cambiado, cosa que no fue así. El seguía siendo el mismo. Un día cualquiera me lo encontré por la calle, nos dimos un fuerte abrazo y me invito a tomar un café a un lugar muy exclusivo (el pago toda la cuenta). Todo el rato que estuvimos, no dejo de hacer bromas y de recordar cuando fuimos sus compañeros de trabajo. Me dio la tarjeta de presentación de su nuevo trabajo y el número de celular corporativo que le asigno la empresa en la que trabajaba.

Yo le llamado varias veces a este número, le escribía al email corporativo, manteníamos contacto de una u otra manera. Siempre lo considere mi amigo y quise mantener su amistad. Hasta que un día cualquiera, lo llame al celular corporativo y me contesto otra persona. Dije: Buenos días con Leandro por favor. Señor este número ya no le pertenece a la persona con la que quiere hablar. No me quede con la duda y llame a la central telefónica de la empresa y me dijeron que mi amigo ya no trabajaba más acá. Yo me quedé sorprendido con la noticia y no lo podía creer.

Un día estaba por la calle, me encontré con su hermano y pregunte por Leandro. Me dijo que la empresa lo había mandado a administrar la sede de Piura. Hasta que un día cualquiera, me lo encontré en la calle y me dijo que seguía en trabajando en la corporación, pero ya estaba buscando un mejor trabajo (sic). ¿Qué pasa acá?. Leandro, no me dice la verdad. El ya no trabaja más en esta empresa y sigue con la mentira. Tarde o temprano la verdad saldrá a la luz y no sabrá que decir.

¿Tanta vergüenza le da decirme que no tiene trabajo?.

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