El Certificado de Trabajo

Germán Serkovic G.
Abogado Laboralista

La Tercera Disposición Complementaria del Decreto Supremo N° 001-96-TR, Reglamento de la Ley de Fomento al Empleo, dispone que “extinguido el contrato de trabajo, el trabajador recibirá del empleador, dentro de las 48 horas, un certificado en el que se indique, entre otros aspectos, su tiempo de servicios y la naturaleza de las labores desempeñadas. A solicitud del trabajador se indicará la apreciación de su conducta o rendimiento”. Es la única mención legal a lo que se denomina el certificado de trabajo, por lo que es conveniente hacer algunas precisiones sobre la materia.

En principio, es una obligación del empleador otorgar el certificado de trabajo –y en contraparte un derecho del trabajador– no una facultad y menos una gracia.

Es importante resaltar este carácter obligatorio en la medida que no es inusual que ante una terminación conflictiva de la relación laboral, el empleador en un ilegal acto, amenace con no hacer entrega del certificado de trabajo o lo demore injustamente. Lamentablemente, la terminología usada en la norma, concretamente el uso del vocablo “recibirá”, no es lo explícito que debiera, pareciendo aludir a una obligación del empleado de recibir el documento, lo que no guarda lógica alguna.

La obligación de la empresa o empleador consiste en emitirlo.

El certificado de trabajo tiene carácter imprescindible, vale decir que debe ser emitido una vez concluido el vínculo laboral, sin que sea de trascendencia alguna el motivo de la terminación del contrato de trabajo. Quiere esto decir que el empleador válidamente puede negarse a expedir un certificado de trabajo –en propiedad de términos, una constancia– durante la vigencia del contrato de trabajo.

En la práctica, los empleadores se muestran reacios a redactar documentos de este tipo en la creencia de que pueden ser eventualmente utilizados en su contra ante alguna autoridad.

Por lo demás, la boleta de pago constituye el documento idóneo para demostrar la existencia del contrato laboral y del monto de lo percibido por concepto de remuneraciones, si lo que pretende el trabajador es solicitar un crédito.

El otorgamiento del certificado de trabajo por el empleador está sujeto a un plazo perentorio que no excederá de las 48 horas contadas desde la extinción del vínculo laboral. El incumplimiento en la entrega al trabajador de cualquier documento que por ley deba ser puesto a su disposición, en los plazos y con los requisitos previstos, configura una infracción laboral, si bien de naturaleza leve.

El contenido del certificado puede variar, abarcando la apreciación de la conducta o el rendimiento, si el trabajador así lo solicita. En tal supuesto, el trabajador debe obrar con el pleno convencimiento de que la evaluación de sus capacidades y desempeño laboral son altamente favorables por parte de la empresa. De lo contrario, podría suceder –en teoría– que el certificado de trabajo contenga expresiones que no son las que el trabajador inicialmente esperaba. En la mayoría de los casos, a pedido expreso del trabajador, el empleador evalúa con cierto encomio su desempeño, responsabilidad, apropiadas facultades para la labor en equipo o bajo presión, dotes de liderazgo y un largo etcétera; con lo que el certificado de trabajo adquiere también las características de un documento de presentación o recomendación.

Fuente: Diario Oficial el Peruano

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