Feliz y contento

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Esta es la realidad de una empresa que trabaje hace muchos años:

– Se debía cuatro meses a los que trabajábamos aquí (nunca me llegaron a pagar).
– No se pagaba IGV y el Impuesto a la Renta.
– Se tenía deudas con las AFPs.
– No se hicieron los depósitos semestrales de CTS.
– La deuda con proveedores era fuerte.

Los que trabajábamos en el área administrativa, éramos los que “poníamos el pecho” de todo lo que pasaba en esta empresa. Se llegó al extremo que a nuestra secretaria, le dijimos que si llamaban a cobrar les diga que estábamos de viaje (sic). Se debía a todo el mundo: Agencias de viaje, hoteles, empresas de catering, imprentas, etc.

Un día por la tarde, llego un proveedor que nos prestó el servicio de alojamiento para el dueño de la empresa. Se puso bastante malcriado y colérico, quería que a toda costa le paguemos por el servicio que nos prestó. Dentro de otros consumos que hizo el dueño estaban: Bar, lavandería, snacks, souvenirs, etc. la factura se inflo de tal manera, que lo debíamos pagar se quintuplico. Llegue a un arreglo con el dueño, le dije que ese día le pagábamos la mitad y a fin de mes la otra mitad.

No podía entender que el dueño se diera una vida de millonario (sic), mientras los que trabajábamos estábamos impagos por varios meses. Recuerdo que llego a visitar las instalaciones, lo primero que hizo fue ir a caja y pedir S/. 500.00 para sus gastos personales. Para mí era el dueño y el jefe de la empresa y podía hacer lo que le daba la gana (lo tomamos con resignación). Una persona que trabajaba en este empresa por muchos años, le comente esto y me dijo, que el dinero lo utilizaba para ir al casino (sic). El entra por la noche al casino y sale muy temprano por la mañana.

Esta empresa tuvo un buen tiempo, creció bastante. La sede central estaba en la capital, tenía sedes en: Trujillo, Chiclayo y Piura. El crecimiento fue tal, el dueño vivía en EEUU, se compró dos casas en Miami, iba y venía a cada de rato de EEUU a Lima, se daba la gran vida en el extranjero. Para su familia y el, la vida les sonreía. Toda esta familia se fue a un tour por toda Europa (sic).

Mientras los que trabajábamos para el estábamos impagos. La cosa se puso “color de hormiga”, empezaron los problemas laborales, nos exigían que paguemos todas nuestras deudas, los administrativos nos fuimos (no nos quedó de otra). De ese tiempo hasta hoy, han pasado diez años, las otras sedes también cerraron y se les debía a todo el mundo. ¿Les resulta conocida la historia?.

¿El Ministerio de Trabajo?, ¿la Sunalfil?. Brillan por su ausencia. El dueño sigue feliz y contento, se da la gran vida a costa de los pobres trabajadores.

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