¿Dinero en efectivo? Piénsalo antes

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Tengo un amigo de colegio que es médico, yo le hago sus impuestos todos los años. Un día me llama y me dice que uno de sus colegas necesitaba los servicios de un contador para hacer su DJ ANUAL de un médico amigo suyo. El le había hablado de mi y le dijo que yo podía hacer sus impuestos del año 2010.

Antes de reunirme con él, mi amigo me dijo que el ganaba muy buen dinero, él no se haría problemas en pagar y que le cobre nomas. Los que trabajamos con él, ya quisiéramos tener su nivel de vida: Gasta a manos llenas y se da una vida de millonario. El por ser una persona mayor, “es bastante especial” (me lo dejo en claro).

Cuando lo conocí, me entreviste con un “verdadero patán”. Me hizo esperar un largo rato y cuando me recibió me trato “con la punta del pie”, yo no le dije nada porque era una persona mayor. Guarde silencio, recabe los documentos y me fui. Hice mi trabajo, lo llame para entregarle sus papeles y que me pague por los servicios que le preste. Cuando le dije lo que le iba a cobrar, puso el grito en el cielo: ¿Por ese trabajo me vas a cobrar tanto? Ni que tu trabajo valiera oro (sic). A los anteriores contadores les pago S/. 300.00, ¿lo tomas a lo dejas? (me dijo).

Pasaba el tiempo y no me pagaba por mis servicios, yo no podía entender que una persona que tenga tan buenos ingresos no pueda pagarme, se hiciera problemas los honorarios profesionales de este humilde servidor. Lo llamaba y me decía que no “tengo plata” (sic). Si la memoria no me falla,
me pago pasado tres meses y medio.

Un día cualquiera recibo su llamada y me dice que vaya a su consultorio para cobrar por mis honorarios, que me esperaba ya, si no iba no me pagaba. Llegue a su consultorio, me dijo que me pagaba, pero tenía que hacerle un favor, debería ir al banco a hacer un pago a cuenta de mis impuestos. De su escritorio saco S/. 1 000.00 en efectivo. Me dio el dinero y me fui.

Fui al banco a pagar los impuestos, llené el formulario y me acerqué a una ventanilla para pagar. Todo estaba bien, hasta que un momento la cajera revisaba un billete de S/. 100.00 de “arriba abajo”. Me dijo que este era falso y que quedaba confiscado (sic). Este billete estaba en el fajo que me dio este médico. Él sabía que el billete era falso y me lo dio para hacerlo pasar. Fui a su consultorio y lo encaré: Ud. me ha dado un billete falso, me ha hecho pasar un mal momento en el banco, esto no se hace, no me venga a decir que no sabía.

Nunca me reclamo, ni me dijo nada (¿será su conciencia?). Desde ese día no pago impuestos de mis clientes. ¿Es una buena esta medida?.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.