Que aburrido es

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Por las fiestas de fin de año, fui invitado a una reunión organizada por unos amigos y conocidos, hablamos de diferentes cosas, hasta que uno en un momento, alguien dijo: “En mi colegio, lo más aburrido era ir a la biblioteca. Nadie entraba allí, la persona que la atendía era un abuelito cascarrabias y había libros por todas partes” (sic).

Por el trabajo de mi papá, hemos vivido y viajado por diferentes lugares del país, lugar que al que llegábamos alquilábamos una pequeño departamento. No podíamos pensar en tener, una biblioteca, pero en casa nunca falto algo para leer: Libros, revistas, periódicos, etc. la casa no era una librería, pero teníamos cultura al frente nuestro. Desde niño, supe que los libros, me acompañarían toda mi vida.

Mi primer año de primaria, lo hice en un colegio particular que era dirigido por monjas. Un día cualquiera, teníamos que ir a la biblioteca de este colegio. Al entrar vi un cuarto enorme, lleno de anaqueles con libros, al fondo había esqueletos humanos que se utilizaban para las clases de anatomía (estos son los recuerdos de un niño de 6 años). Los libros estaban organizados, por materias y estaban a mi alcance. Empezaba a leer (eran mis inicios de lector), pero vi libros de: Historia, literatura, diccionarios, etc.

En la década del 80, nosotros vivíamos en la ciudad de Puno. Me acuerdo que mi papá iba a una librería que quedaba en una esquina (lo acompañe varias veces), no era un lugar grande, pero había una variedad de libros, mi papá siempre quiso comprar para nosotros (sus hijos): Un diccionario enciclopédico ilustrado (que lo llego a comprar) y un libro de la fauna animal del mundo. Me acuerdo que mi papá al hablar de este libro, lo hacía con bastante emoción y entusiasmo, quería tenerlo en casa (no nos los compro) no lo pude tener, pero a mis hijos se los comprare.

Al mudarnos a Lima, tuve la suerte de visitar varias librerías y tener más libros a mi disposición, era raro que un adolescente se sienta feliz, en un lugar donde iban personas mayores. Visite varias librerías, pero hubo una que no era convencional, este era un lugar donde se vendían libros de segunda mano, pero aquí había “verdaderas joyas”. Era un lugar donde los libros estaban apilados por diferentes lados, si querías un libro, lo tendrías que buscar entre una “telaraña de libros” (sic).

Mis mejores notas en el colegio fueron en el curso de historia, el profesor Chilsen siempre hablaba de un autor en especial, del gran Maestro Pablo Macera. Un día fue a este lugar y vi un libro de historia de esta gran autor peruano, le pedí a mi mamá y ella me lo compro gustosamente. Me acuerdo que lo leí y aprendí más de nuestra rica historia. Este lugar ya no existe, pero en mi memoria sigue presente y lo recuerdo con mucho cariño.

¿La biblioteca es un lugar aburrido?.

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