Utilidades legales y voluntarias

César Puntriano Rosas
Abogado laboralista

Durante estos primeros meses del 2019, las empresas deben cumplir con la obligación legal de abonar la participación en las utilidades (PU) a su personal, siempre y cuando hubieran obtenido renta neta después de compensar pérdidas tributarias de años anteriores, y empleado a más de 20 trabajadores durante el 2018. La PU se calcula sobre la renta tributaria, no sobre los ingresos ni las utilidades comerciales del negocio, y se distribuye entre el personal en función a las remuneraciones ganadas y a los días efectivamente laborados durante el año.

Para muchas compañías, el derecho a percibir la PU se encuentra divorciado de un esquema de compensación variable, cuya principal ventaja es la motivación a los trabajadores para lograr los objetivos planteados por el empleador y así percibir mayores ingresos. Ante ello, se presenta la disyuntiva de si abonar PU y bono por resultados, pues hacerlo simultáneamente genera un gran costo al empleador. Para ello, es legal fijar una regla que disponga que, en caso el bono sea mayor a la PU por repartir, se abone la segunda más el diferencial hasta llegar al valor del primero. Y si la PU es mayor, solo se paga esta. Con ello se cumple con la ley y se abona el variable al trabajador. Otras empresas optan por entregar una participación voluntaria en las utilidades (PVU) para compensar a sus trabajadores más talentosos, fijando a su libre discreción la metodología para su cálculo y, en algunos casos, combinando su pago con bonos y PU.

En nuestra opinión, todas las medidas son válidas, pero no dejemos de lado analizar el impacto de estos beneficios en el presupuesto de la empresa, pues el bono es un ingreso sujeto al pago de aportes a la seguridad social, y a su incorporación al cálculo de la CTS, además del descuento del impuesto a la renta de quinta categoría; a diferencia de la PU y PVU que están sujetas únicamente al descuento del mencionado impuesto (cero costos para el empleador). Sugerimos explorar la posibilidad de generar esquemas de PVU que permitan retener a los mejores trabajadores sin incurrir en mayores costos laborales. No perdamos de vista la arista fiscal, pues la Sunat exige que este tipo de pagos sean razonables y generales para no objetar su deducción por parte de la empresa que los abona.

Fuente:Diario El Peruano

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