¿Qué efectos tributarios deja la venta de activos?

Los efectos tributarios en una venta de activos deben ser considerados por cualquier tipo de organización; de lo contrario, habría problemas legales o financieros. Para ello se toma en cuenta las reglas que la Sunat ha planteado en estas operaciones.

La venta de activos -es decir, la venta de ganancias que se obtienen debido a los productos, servicios o mercancía que maneja una empresa- es uno de los procesos más comunes en las compañías. Esta acción radica en vender el monto valorativo de las propiedades o bienes del negocio (activos representados por autos, maquinaria, efectivo en caja, etc.). Dentro de la operación, uno de los factores más importantes a considerar será conocer y manejar los efectos tributarios que genere.

Comúnmente, los ejecutivos analizan reiteradamente la venta de activos aun cuando no brinden el retorno de inversión esperado. Como cualquier otra operación, los efectos tributarios deben ser tomados en cuenta con el objetivo de evitar conflictos legales externos o internos.

Una de las implicaciones radica en el impuesto a la renta, lo que depende del tiempo en el que el activo fue parte del patrimonio del contribuyente. De acuerdo con la Asociación Fiscal Internacional (IFA Perú), institución que reunió información de la Sunat, estas son las reglas tributarias del activo fijo que tienen relación con la venta:

+ Es deducible toda aquella depreciación en caso de desgaste o de obsolescencia de los bienes.
+ No es deducible el valor de la depreciación que tiene relación al mayor valor por revaluaciones.
+ Tampoco lo son los montos que se invierten en optimizaciones de carácter permanente.
+ Los bienes generadores de renta (con excepción de edificios) se deprecian aplicando porcentajes máximos.
+ La depreciación que se acepte será la que esté correctamente contabilizada en libros en el ejercicio gravable.
+ Las entidades fiscalizadoras pueden autorizar porcentajes mayores en caso demuestren la vida útil relacionada con el uso del activo a través del tiempo.

Finalmente, si la venta de un activo genera utilidad, es configurado como ganancia ocasional. Esto hará que esté ligada a los impuestos correspondientes según el régimen en el que se encuentre la empresa.

Todas las organizaciones desarrollan proyectos de inversión o desinversión en donde ocurren la venta de activos u otros procesos similares. Estos requieren una correcta preparación y evaluación de la situación financiera. Para ello, diversos ejecutivos realizan estudios de viabilidad, de preinversión económica, entre otros.

Fuente: Conexión ESAN

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